¿Alguna vez has pensado en dar de comer a otros?
Ahora puedes. No te pido que te muevas de tu casa. No te pido que mueras por ellos. Tan sólo te pido que vivas. Que vivas. Porque vivo, puedes ayudarles a seguir con vida.
Da de comer a los más pobres. Yo no te pido que mueras en una guerra. Sólo te pido compasión por los que no pueden defenderse.
Aún.